
DAVID: Sinceramente, siempre miento sincerándome el defecto de toda sinceridad mentirosa humana. Y todo ello, porque soy niño y sincero navegando en la abundancia de la sinceridad y con la lacra eterna de la verdad sincera que no sé cual es.
JAUME: dicen que la verdad es una mentira encubierta aunque la mentira también es una verdad encubierta.
DAVID: Mira, J, sincerándome de alegría debo decirte que mi futuro hijo sincero se llamará de nombre Fanta y de apellido Naranja, porque es la verdad sincera de todo liberalismo sincero y vagabundo.
JAUME: pues el mío lo quería llamar skupitajo pero a este paso se llamara Depenalti también por eso de la sinceridad.
DAVID: si te soy sincero, sincerándome de veras, me parece una actitud de sicario sincero, estas palabras amables y sinceras que vienen del corazón para posarse en las entrañas. ¿Es que la partida de petanca es el tótem del individualismo, o es que los ancianos ya no son sinceros?
JAUME: yo creo sinceramente que esperan el ultimo suspiro mientras tiran bolas para pasar el tiempo.
DAVID: hay que trabajar cagado de miedo y lograr ser más sinceros.
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